19.9.07

Me encuentro aquí sentada con mi amigo Ka rajito, y me doy cuenta de que ambos blogs en los que escribo aluden a los ojos en el título. No veo la razón (no veo, qué paradoja) por la cual ocurre esto, no sobrevaloro la vista respecto a los demás sentidos. De cualquier forma confiamos más en la vista que en el gusto o en el oído, o yo por lo menos -aunque pienso en cuando reconozco un sonido característico, lo cual sería como ver cosas y reconocerlas normalmente-. Para describir lo que vemos tenemos muchas palabras, mientras que para lo que oímos no (qué mal que redacté).
Igual estoy diciendo pura mierda subjetiva, aunque mi amigo loco Ka resume todo con un "ver para creer" y suena creíble.
Cuando se me tapan los oídos y escucho de forma diferente en mi cabeza la voz que reconozco como mía es una experiencia sumamente extraña (?) porque no me termino de identificar con ella. En cambio cuando me miro al espejo no dudo, aunque pueda cambiar de punto de vista y verme más ancha o más chata, más amorfa o más armónica.
Las cebras son una metáfora del mundo.

No hay comentarios: